jueves, 12 de junio de 2008

De Cara al Sol

Sin maquillaje pero con protección

Es verdad que el Sol es nuestra fuente de vida, de energía..
Que nos brinda una cálida compañía en cada amanecer .
Que sus rayos se despliegan y nos invitan a soñar a la luz de cada paisaje.
Que iluminan los rostros de cada ser en el intento de desandar sus caminos...
Y que, para muchos, es como un bálsamo en el que quisieran ahogarse hasta absorberlo todo.



























Pero como todo, en nuestra naturaleza y nuestro organismo (parte de ella),
tiende a equilibrarse.
Por eso, a una mayor exposición al sol, le corresponde una mayor deshidratación. Lamentablemente, una de las causas exógenas del envejecimiento de la piel,

es la radiación UV o Fotoenvejecimiento.
El 75 % del envejecimiento, está provocado por una mala y excesiva exposición al sol.







Tal vez, resulte extraño el abordaje de este tema en esta época del año, en que el invierno se está haciendo presente.
Se trata por un lado, de tomar conciencia y prevenir con simples pero eficientes cuidados el momento de disfrutar del sol. Y por otra parte, asumir la tarea de recuperación de la piel con tratamientos adecuados, que necesariamente deben hacerse entre el otoño y el invierno.










Las manifestaciones cutáneas por Fotoenvejecimiento provocadas por Radiación UVB, son:
Resecamiento,
Quemaduras,
Disminución de la Resistencia de la Piel.
Y las señales de envejecimiento producidas por la Radiación UVA:
Formación de Radicales Libres,
Aparición precoz de Arrugas y Manchas,
Disminución del Sistema Defensivo de la Piel






Uno de los métodos de prevención, es el uso del Filtro solar, cuyo factor de protección debe ser el adecuado según el fototipo de cada persona.
Éste debe colocarse media hora antes de la exposición al sol y renovarlo cada dos horas aproximadamente. Esparcirlo en forma pareja por toda la superficie cutánea. Volver a colocarlo si se dió un baño en el mar.

Muchas personas no usan el filtro solar por temor a "no quemarse". Y es verdad, usándolo correctamentese no se queman. Pero sí, adquieren un tono bronceado y por sobre todo, saludable, por estimulación de los melanocitos, células que contienen el pigmento de la piel, aumentando su número y coloración.

Deben evitarse las horas del mediodía, entre las 11.00 hs y las 15.00hs.
No exponer a bebés menores a 6 meses de edad, y cuidar a los niños con bloqueadores o pantallas.


1 comentario:

Inés Bohórquez dijo...

Qué excelente tu post. Y qué decir de tus fotografías, eres tu verdad?

Pues tienes toda la razón, el sol es ese agente que nos da vida pero que nos la puede quitar.
¨Hay que cuidarse de sus rayos y de no quemarnos. Muchas veces cuando aún no tenemos la madurez suficiente pensamos que nuestros padres son unos fastidiosos mandandonos a salir del agua cuando hemos estsdo todo el día en la playa pero al pasar de los años comprendemos qwue de no salirnos sencillamente estaríamos "tostados".
literalmente tostados. rostizados...

como siempre es un un gusto enorme leerte y visitarte en tus blogs.

Un abrazo fuerte y mis bendiciones

feliz fin de semana!